La jefa de bancada de Acción Democrática Nacional (ADN), Valentina Centeno, denunció este martes que varios asambleístas de su bloque han recibido amenazas de muerte, tanto ellos como sus familiares, como consecuencia del trabajo legislativo que han desarrollado para combatir al crimen organizado.
Según explicó la legisladora, estos hechos se relacionan directamente con el trabajo legislativo impulsado en los últimos meses para desmantelar redes de corrupción dentro del Estado y afectar las economías criminales.
Represalias por fiscalización contra estructuras ilícitas
Centeno aseguró que la bancada ha presentado leyes que afectan las economías criminales y ha iniciado procesos de fiscalización e investigación contra estructuras ilícitas enquistadas en instituciones públicas. A su juicio, ese trabajo ha generado represalias directas: «Ese es el costo», expresó durante una rueda de prensa.
La jefa de bancada confirmó que al menos tres legisladores de ADN han recibido amenazas. Por razones de seguridad, no reveló sus nombres ni provincias, pero indicó que ya se han presentado las denuncias correspondientes ante las autoridades competentes.
Amenazas por llamadas y mensajes de WhatsApp
Las amenazas se han producido a través de llamadas telefónicas y mensajes de WhatsApp de forma anónima, según detalló Centeno. La dirigente política aseguró que se mantiene en reserva la identidad de los legisladores amenazados para proteger sus vidas y las de sus familias.
El bloque ha iniciado gestiones con varios ministerios para reforzar la seguridad de los asambleístas afectados, confirmó la jefa de bancada, quien también reveló que se han realizado denuncias reservadas y pedidos de protección formal.
ADN ratifica su agenda contra el narcotráfico
A pesar de las intimidaciones, Centeno ratificó que ADN no detendrá su agenda legislativa contra el narcotráfico y la corrupción. La legisladora reafirmó que fueron electos para «levantar la voz» y que seguirán luchando por un país en paz y con seguridad.
«La bancada de ADN ha emprendido con valentía una lucha frontal contra el crimen organizado», declaró, y sostuvo que no cederán ante las amenazas recibidas.
Escalada de violencia política
Este episodio se suma a la escalada de violencia que ha afectado a diferentes sectores de la sociedad ecuatoriana, incluyendo ahora directamente al ámbito político. Las amenazas contra legisladores representan una nueva dimensión de la crisis de seguridad que atraviesa el país.
La situación evidencia el poder de intimidación que ejercen las organizaciones criminales cuando ven amenazados sus intereses económicos y operativos dentro del aparato estatal.
Protección y seguridad institucional
El caso pone en evidencia la necesidad de fortalecer los mecanismos de protección para funcionarios públicos que trabajan en la lucha contra el crimen organizado y la corrupción.
Las autoridades de seguridad deberán reforzar los protocolos de protección para legisladores que desarrollan trabajo de fiscalización contra estructuras criminales, especialmente considerando que estas amenazas podrían escalarse.
La bancada de ADN mantiene su compromiso con la agenda legislativa anticorrupción, pese a los riesgos que esto implica para la seguridad personal de sus miembros y sus familias.
