La música boliviana encuentra una nueva voz global en Korma, un artista e ingeniero de sonido que fusiona identidad, técnica y proyección internacional.

La historia de Korma no comienza en Bolivia, sino en Francia, donde nació como hijo de padre boliviano. Sin embargo, su verdadera esencia artística empezó a construirse a miles de kilómetros de allí, cuando a los ocho años se trasladó a Bolivia, país que marcaría profundamente su identidad musical.
Desde muy temprana edad, la música fue parte natural de su vida. Creció rodeado de sonidos folclóricos bolivianos que, incluso antes de comprenderlos, ya formaban parte de su sensibilidad. Era, como muchos lo describen hoy, un músico desde la cuna.
Su formación inició formalmente en la Academia de Música Helios, donde comenzó a tocar acordeón y charango. Posteriormente, a los once años, ingresó al conservatorio como pianista, integrando una sólida base académica con una identidad profundamente conectada a lo tradicional. Toda esta etapa formativa se desarrolló en Bolivia, consolidando un perfil artístico con raíces firmes y visión internacional.
A los quince años, su inquietud lo llevó más allá de la interpretación musical. Empezó a explorar la producción y, posteriormente, la ingeniería de sonido, comprendiendo los procesos detrás de la creación musical. Este interés marcó un punto de inflexión en su carrera.

A los dieciocho años, fue becado para estudiar en Berklee College of Music, una de las instituciones musicales más prestigiosas del mundo. En Boston, Korma no solo perfeccionó su técnica, sino que llevó consigo su identidad cultural. El charango no solo formó parte de su equipaje, sino también de su propuesta artística, posicionando la música boliviana en un contexto global.
Durante su formación, desarrolló su perfil como ingeniero de sonido, trabajando junto a reconocidas figuras de la música internacional como Chucho Valdés, Isaac Delgado y Samara Joy. Estas experiencias le permitieron consolidar un lenguaje propio donde la técnica, la innovación y la identidad cultural convergen.
Actualmente, desde Miami, Korma continúa expandiendo su carrera en la escena internacional, colaborando con el reconocido artista y cuatro veces ganador del Grammy Tony Succar. Su trabajo refleja una proyección global, sin perder de vista su origen.
Más que un músico, Korma es un creador integral: artista, productor e ingeniero de sonido que representa a Bolivia en escenarios internacionales con autenticidad y orgullo.
Porque para Korma, la música no es solo una profesión. Es un puente que conecta culturas, una forma de contar su historia y de llevar el sonido de Bolivia al mundo.
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