Un contundente informe divulgado este domingo por el movimiento ‘Yo te creo colega’ ha sacudido los cimientos del periodismo en Colombia al evidenciar que el acoso sexual y laboral no es un fenómeno aislado, sino un patrón sistemático arraigado en la industria. El documento, liderado por reconocidas periodistas como Juanita Gómez, Paula Bolívar y Mónica Rodríguez, recopila relatos que abarcan más de 20 años de historia, donde frases como «mejor evítalo» o «así es él» han servido de escudo para normalizar conductas abusivas bajo una preocupante cultura de impunidad.
El análisis estadístico del informe arroja datos reveladores: el 80% de los casos documentados provienen de medios televisivos, mientras que el porcentaje restante se distribuye entre la radio, la prensa escrita y los entornos digitales. Según las autoras, el modus operandi de los agresores suele iniciar con halagos profesionales y promesas de ascenso para, posteriormente, derivar en presiones psicológicas y conductas sexuales no consentidas, condicionando la estabilidad laboral de las víctimas a su «colaboración» con los victimarios.
Abuso desde las jerarquías y testimonios de impacto
El informe detalla trece casos profundos que ilustran cómo los agresores suelen ser figuras de alto perfil —directores, presentadores y jefes de redacción— con el poder suficiente para truncar trayectorias profesionales. Entre los testimonios más destacados se encuentra el de Juanita Gómez, quien relató un intento de beso forzado por parte de un colega durante un cubrimiento internacional en 2015, y el de la periodista deportiva Lina Tobón, quien denunció tocamientos no consentidos por parte de un superior jerárquico.
Tobón relató que, tras rechazar las agresiones físicas, fue sometida a un proceso de acoso laboral sistemático que la obligó a renunciar. Este fenómeno, descrito en el documento como una «estrategia de supervivencia», explica por qué muchas profesionales optan por el silencio ante la falta de canales efectivos de denuncia y el temor a represalias institucionales que terminen dañando su reputación o su futuro en el gremio.
El rol de las empresas y la respuesta institucional
La gravedad de las denuncias ha puesto bajo la lupa a los grandes conglomerados de medios en Colombia. Recientemente, se registraron salidas de alto impacto en Caracol Televisión, mientras que el Ministerio de Trabajo ha iniciado inspecciones en diversas empresas, incluyendo el sistema público RTVC. Estas acciones buscan verificar el cumplimiento de los protocolos de género y la protección de los derechos humanos en los entornos laborales, tras señalamientos directos contra figuras directivas.
El documento subraya que la respuesta de las empresas ha sido históricamente insuficiente, limitándose en muchos casos a acuerdos de salida silenciosos que no abordan la raíz del problema. Las autoras insisten en que existe una «pérdida invaluable de talento», ya que muchas periodistas abandonan definitivamente el oficio debido a las secuelas emocionales, que incluyen cuadros de ansiedad, estrés postraumático y depresión.
Hacia una transformación del gremio
El movimiento ‘Yo te creo colega’ enfatiza que este informe no tiene un carácter coyuntural, sino que responde a una deuda histórica con las trabajadoras del sector. El texto concluye con una premisa contundente: «El silencio no es consentimiento», haciendo un llamado a los medios de comunicación para que implementen reformas estructurales que garanticen espacios seguros y rompan con la complicidad jerárquica que ha imperado durante décadas.
La divulgación de este informe marca un punto de inflexión en la agenda pública colombiana, impulsando un debate necesario sobre la ética periodística y la responsabilidad social de los medios. Se espera que este documento sirva como base para nuevas acciones legales y para el fortalecimiento de redes de apoyo que protejan a las futuras generaciones de periodistas y practicantes frente a cualquier forma de violencia de género.

