Las autoridades colombianas elevaron a 319 el número de víctimas mortales como consecuencia del terremoto de magnitud 7,4 registrado el pasado 10 de agosto. Según el boletín emitido este jueves por la Unidad Nacional para la Gestión del Riesgo de Desastres (UNGRD), la catástrofe ha dejado un saldo de 4.506 heridos y 260 personas desaparecidas.
El epicentro del movimiento telúrico se ubicó en el municipio de San José del Palmar, en el departamento del Chocó (región del Pacífico). Hasta el momento, los equipos de emergencia, que continúan trabajando en las zonas afectadas, han logrado rescatar a 364 ciudadanos.
Miles de familias damnificadas
El impacto del sismo, catalogado como el más fuerte que ha sufrido Colombia en este cuarto de siglo, se extiende por gran parte del territorio nacional. La UNGRD detalló que existen 153.336 familias damnificadas, lo que equivale a 282.709 personas afectadas.
Esta emergencia abarca 476 municipios, distribuidos en 15 de los 32 departamentos que conforman el país. Además del Chocó, los departamentos de Caldas y Quindío también reportan afectaciones significativas.
Devastación en la infraestructura
Los daños materiales son extensos. Las zonas más golpeadas son los departamentos de Valle del Cauca y Risaralda. En sus capitales, Cali y Pereira respectivamente, se concentra la mayor parte de los 302 edificios colapsados a raíz del movimiento sísmico.
El balance oficial de vivienda registra 31.461 casas completamente destruidas y otras 163.492 con daños estructurales de diversa consideración.
La infraestructura pública y de conectividad también sufrió un grave deterioro. El reporte gubernamental contabiliza afectaciones en 3.483 centros educativos, 347 instalaciones de salud y 4.996 espacios comunitarios. A nivel de servicios básicos y transporte, el terremoto dañó 112 acueductos, 449 vías, 58 puentes vehiculares, 14 peatonales y cinco aeropuertos.

