Un terremoto de 7,4 sacudió Colombia el 10 de agosto y se sintió en Venezuela, Ecuador y Panamá, reavivando la memoria del sismo venezolano de junio

El sismo, con epicentro en Chocó, dejó al menos 20 muertos y edificaciones colapsadas en Colombia, mientras se percibió con fuerza en Táchira, Zulia, Quito y otras zonas de la región. Para muchos venezolanos, el movimiento reabrió la memoria del doble terremoto que golpeó al país en junio.
Un terremoto de magnitud 7,4 sacudió el occidente de Colombia durante la mañana de este lunes 10 de agosto de 2026, con un alcance que trascendió las fronteras del país y se sintió en amplias zonas de Venezuela, Ecuador y Panamá. El sismo, cuyo epicentro se ubicó cerca de San José del Palmar, en el departamento colombiano del Chocó, dejó al menos 20 personas fallecidas según el primer balance de las autoridades locales, además de edificaciones colapsadas en Quibdó y Buenaventura, y daños estructurales en Cali, Pereira y Manizales.
El movimiento ocurrió a las 7:34 de la mañana, hora de Colombia, y fue confirmado en magnitud 7,4 tanto por el Servicio Geológico Colombiano como por el Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS), luego de que los primeros boletines automáticos lo ubicaran entre 6,6 y 6,8 grados. Minutos después se registraron réplicas de hasta 4,8 grados en Nóvita, también en Chocó.
La sombra del terremoto de Venezuela
El alcance regional del sismo, y en particular su percepción en territorio venezolano, reactivó de inmediato las comparaciones con el doblete sísmico que sacudió a Venezuela el pasado 24 de junio, un evento que dejó más de 5.000 personas fallecidas y cerca de 16.740 heridas, la mayoría en La Guaira. Un corresponsal de CNN que cubrió aquel desastre describió el sismo de este lunes como un recordatorio imposible de ignorar de lo ocurrido en Venezuela hace apenas mes y medio.
En territorio venezolano, el movimiento se percibió en los estados fronterizos Táchira y Zulia, además de Mérida, Lara, Carabobo y Caracas. El gobernador de Táchira, Freddy Bernal, informó que Protección Civil desplegó una evaluación de infraestructura en la entidad y que, hasta el momento, no se reportan daños de gravedad ni víctimas. En Mérida y Zulia se realizaron evacuaciones preventivas de edificios públicos, sin daños confirmados.A diferencia del evento de junio —que tuvo epicentro en territorio venezolano y fue clasificado como un raro fenómeno de «doblete» sísmico, con dos terremotos de magnitud 7,2 y 7,5 separados por apenas 39 segundos—, el sismo de este lunes se originó en Colombia y llegó a Venezuela ya atenuado por la distancia. Aun así, la coincidencia de intensidad y la cercanía en el tiempo bastaron para que el episodio de junio volviera al centro de la conversación pública en la región.
Ecuador y Panamá también lo sintieronEn Ecuador, el sismo se percibió con distinta intensidad en Pichincha —incluida la capital, Quito—, Imbabura, Los Ríos, Santo Domingo de los Tsáchilas, Esmeraldas, Guayas y Manabí. El organismo de monitoreo local calificó la sacudida como leve en la mayoría de esas provincias y moderada en Pichincha e Imbabura. En Quito se reportó vibración de ventanales en algunos edificios, sin daños ni personas afectadas confirmadas hasta el momento.
Un dato que conviene aclarar para evitar confusión: el Instituto Geofísico de Ecuador (IG-EPN) midió el evento en 7,6 grados según su propia red y metodología, una cifra distinta a la magnitud de 7,4 fijada por el SGC y el USGS para el epicentro en Colombia. La diferencia responde a los sistemas de medición de cada organismo, no a una revisión posterior del dato colombiano.

El movimiento también fue percibido en Panamá, aunque sin reportes de daños ni afectaciones hasta el cierre de esta nota.Una región que no logra bajar la guardiaEl sismo de este lunes se suma a una seguidilla de eventos sísmicos de gran magnitud que ha puesto a prueba a varios países de la región en los últimos dos meses. Colombia, Venezuela y Ecuador comparten buena parte de su territorio con zonas de alta actividad sísmica, lo que mantiene en alerta a millones de personas ante la posibilidad de nuevos movimientos de esta magnitud.
Mientras las autoridades colombianas concentran sus esfuerzos en la evaluación de daños y la atención a las zonas más golpeadas —Chocó, Cali, Pereira y Manizales—, la región observa con atención cómo se desarrolla la emergencia, consciente de que la memoria del terremoto venezolano de junio sigue muy presente.
El bebé de la esperanza: nació entre los escombros del terremoto en Venezuela

