El arquitecto boliviano Eduardo Baldelomar participó por tercera vez en CASACOR São Paulo con «Co-Living Chiquitano», un espacio de 31 metros cuadrados que reúne más de 200 piezas entre obras de arte, fotografías, textiles, cerámicas, esculturas e instrumentos musicales inspirados en una de las regiones patrimoniales más emblemáticas de Bolivia.

La propuesta formó parte de la 39.ª edición de CASACOR São Paulo, realizada en el Parque da Água Branca, y buscó acercar al público internacional al legado cultural, artístico y arquitectónico de la Chiquitania. Para desarrollar el proyecto, Baldelomar llevó adelante un proceso de investigación que incluyó recorridos por poblaciones de la región, visitas a iglesias misionales y la recopilación de referencias históricas, artísticas y culturales que posteriormente fueron incorporadas al diseño del ambiente.
El espacio tomó como punto de partida las antiguas misiones jesuíticas de Chiquitos, declaradas Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, y reinterpreta elementos característicos de la arquitectura barroca mestiza desarrollada en el oriente boliviano.

Arcos, columnas, revestimientos de madera y detalles ornamentales evocan la identidad visual de estos templos históricos en una propuesta contemporánea concebida bajo el concepto de co-living, una modalidad de vivienda compartida que el arquitecto utiliza para explorar ideas de convivencia, comunidad y conexión cultural.
Las más de 200 piezas seleccionadas incluyen expresiones vinculadas a la artesanía, las artes visuales, la fotografía y la música, con el propósito de construir una narrativa que refleje la diversidad cultural de la región. Según la propuesta presentada en CASACOR, cada objeto cumple una función dentro del relato expositivo y contribuye a recrear distintos aspectos de la vida y la memoria chiquitana.
Lee También: Ciclista francés desciende el Huayna Potosí en Bolivia en mountain bike

