El Gobierno del presidente Paz estableció un precio referencial inicial de Bs 18 por litro de diésel para grandes consumidores y clientes directos, mediante el Decreto Supremo 5676, que elimina la subvención para este sector. Las autoridades aseguran que esto no debe encarecer la canasta familiar, pero los sectores productivos advierten presiones en los costos.

Para el transporte público, particulares y pequeños consumidores, el precio se mantiene congelado e invariable en Bs 9,80 por litro.
La norma autoriza a YPFB a comercializar el combustible a grandes consumidores y clientes directos bajo este precio referencial. Para los demás consumidores, el decreto señala que los precios se mantienen sin cambios.
El Ministerio de Hidrocarburos y Energías deberá establecer la metodología para calcular el precio del diésel. Mientras tanto, la Agencia Nacional de Hidrocarburos publicará diariamente el precio referencial, que incluirá los costos de importación y los impuestos de comercialización.
La escasez estructural de diésel y la falta de divisas han generado una fuerte presión inflacionaria en la canasta familiar y los pasajes en todo el país.
Es una utopía que con el incremento del combustible no suban los precios de varios productos, servicios y otros. El sector agroindustrial e importador ve elevados sus costos logísticos, lo que ya repercute en el precio de los alimentos básicos.
Si hablamos de costo de pasajes, en rutas interdepartamentales e interprovinciales (como los Yungas, el norte paceño y el Beni), las tarifas del transporte se han duplicado o triplicado debido a las demoras en surtidores y la falta de diesel para las flotas.
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