El despliegue de buques de guerra estadounidenses en aguas internacionales frente a las costas del Caribe ha escalado las tensiones entre Estados Unidos y Venezuela, generando una serie de reacciones cruzadas que evidencian el deterioro de las relaciones bilaterales en el contexto de la lucha contra el narcotráfico.
Washington justifica la presencia militar en aguas internacionales como parte de sus operaciones contra el tráfico de drogas, al tiempo que acusa al gobierno de Nicolás Maduro de introducir «veneno» en Estados Unidos, considerado uno de los mayores consumidores de estupefacientes del mundo.

Recompensa de 50 millones por Maduro
El despliegue militar ocurre después de que la fiscal general estadounidense, Pam Bondi, anunciara el 7 de agosto el aumento a 50 millones de dólares de la recompensa que conduzca a la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, señalado de «narcoterrorismo» y de supuestos vínculos con cárteles de droga regionales, como el Cártel de Sinaloa en México.
Desde Caracas, el gobierno venezolano ha calificado estas acciones como una «guerra psicológica» que busca sembrar «zozobra» y afectar la economía nacional. Maduro ha respondido con múltiples despliegues militares y llamados a la movilización popular.
Venezuela niega ser ruta del narcotráfico
Venezuela afirma haber declarado una guerra frontal contra el narcotráfico, señalando que solo el 5% de la droga producida en Colombia -el mayor productor mundial de cocaína- transita por territorio venezolano. Las autoridades venezolanas reportan la incautación de 52,7 toneladas de droga entre enero y agosto de 2025.
«Venezuela es territorio limpio y libre del narcotráfico y nuestro pueblo y nuestra Fuerza Armada Nacional venezolana es un Estado limpio, libre», sostuvo Maduro durante su programa semanal «Con Maduro +», agregando que el 87% de la droga colombiana «sale por el Pacífico colombiano y el Ecuador».
Despliegue militar venezolano
En respuesta a la presencia militar estadounidense, Maduro ha anunciado varios despliegues de fuerzas. Primero ordenó la movilización de 4,5 millones de milicianos y llamó a la población civil a alistarse como reservistas en jornadas públicas que iniciaron el 23 de agosto.
El ministro de Interior y Justicia, Diosdado Cabello, anunció el 25 de agosto el despliegue de 15 mil efectivos en la frontera con Colombia, específicamente en los estados de Táchira y Zulia, como parte de las operaciones antinarcóticos.
«El poder militar más poderoso desde la independencia»
Maduro afirma que Venezuela cuenta con «la Fuerza Armada más poderosa desde la época de la independencia», encontrando en las fuerzas armadas su principal sustento político. El mandatario, cuyas reelecciones de 2018 y 2024 no son reconocidas por Estados Unidos por considerarlas poco transparentes, ha intensificado el discurso militar.
«Hoy tenemos el poder militar más poderoso desde la época de la independencia», declaró Maduro, quien ordenó a la oficialidad militar una «reorganización dinámica» de todos los sistemas de armas y capacidades de fuerzas.
En medio del esperado arribo de buques de guerra estadounidenses, el presidente venezolano advirtió: «No esperamos nada bueno del imperialismo norteamericano», argumentando que «Venezuela está en la mira por su riqueza en petróleo, gas, hierro, oro, coltán, aguas y ubicación geográfica».
La escalada de tensiones refleja el complejo escenario geopolítico en el Caribe, donde convergen intereses de seguridad nacional, lucha antinarcóticos y disputas por recursos estratégicos en una región clave para ambos países.

