Venezuela ofreció rescatistas y ayuda humanitaria a Colombia tras el sismo de 7,4 grados, dos meses después de sus propios terremotos. El contraste generó críticas internas

Venezuela ofreció este lunes brigadistas y ayuda humanitaria a Colombia tras el terremoto de magnitud 7,4 que sacudió el occidente del país vecino, que ya deja más de 200 fallecidos, según los balances más recientes de las autoridades locales, cifra que continúa en actualización mientras avanzan las labores de búsqueda y rescate.
El canciller Félix Plasencia difundió el comunicado horas después del sismo, poniendo a disposición del Gobierno colombiano un grupo de rescatistas y ayuda humanitaria «dentro del marco del respeto pleno a su soberanía y autodeterminación». La presidenta encargada, Delcy Rodríguez, confirmó que dio la instrucción «a primera hora» y aseguró: «Hemos puesto a disposición del Gobierno de Colombia nuestros brigadistas para el rescate de las personas que están bajo escombros… y estamos a la espera de que Colombia diga para ir a brindar el apoyo solidario de nuestro pueblo».
La oferta llega apenas dos meses después de que Venezuela sufriera sus propios terremotos, el 24 de junio, con un saldo que hoy alcanza los 6.301 fallecidos y 73.356 personas atendidas en hospitales. En ese lapso, miles de familias venezolanas siguen sin vivienda y las tareas en las zonas afectadas continúan siendo, en gran parte, de remoción de escombros en busca de personas fallecidas.
El contraste no pasó inadvertido. Mientras el aparato del Estado logró activar y comunicar una oferta de cooperación internacional en cuestión de horas, sectores críticos señalan que esa misma capacidad de gestión no se refleja aún en la resolución de las necesidades habitacionales y materiales dentro del propio territorio venezolano.
En la frontera, mientras tanto, calma: los gobernadores de Táchira y Zulia reportaron monitoreo activo de Protección Civil, sin daños humanos ni materiales significativos tras el sismo.

