La hoja de coca está en la Lista I de la Convención Única de 1961 con las sustancias más peligrosas y bajo un control internacional más estricto, como la heroína y la cocaína, entre otras.

La OMS ha decidido mantener la hoja de coca en la Lista I de la Convención contra las drogas -que agrupa a las sustancias más peligrosas y bajo mayor control– al concluir que su fácil conversión en cocaína y el gran aumento de la producción mundial de esa droga suponen un riesgo para la salud pública.
La Lista I reúne aquellas sustancias con un riesgo elevado y pocos usos médicos reconocidos; y ahí están, por ejemplo, la heroína, la cocaína y también la hoja de coca.
El Comité de Expertos en Farmacodependencia (ECDD) de la OMS evaluó la hoja de coca tras una petición presentada por Bolivia en 2023 y apoyada por Colombia, en un informe cuyas recomendaciones ha conocido EFE antes de que se hagan públicas este jueves en una reunión de la ONU sobre drogas en Viena.

La OMS reconoce los usos tradicionales de la hoja de coca y algunos indicios de un potencial uso terapéutico, pero concluye que la evidencia científica es insuficiente para modificar su estatus frente al peligro que representa dar ese paso.
La clasificación de la coca en una categoría menos restrictiva habría abierto el camino al comercio legal, así como a facilitar la investigación científica y el desarrollo industrial.
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